Este vino es una interpretación sofisticada de los blancos de altura. A diferencia de un varietal puro, el Nicasia Blanc de Blancs busca la armonía entre la estructura del Chardonnay, la aromaticidad del Viognier y la frescura especiada del Gewürztraminer. Es un vino con cuerpo y elegancia, ideal para quienes buscan un blanco con mayor presencia en boca. En nariz es sumamente seductor y complejo. Despliega notas de frutas de carozo (durazno blanco, damasco), matices florales de azahar y un toque de lichi, junto a suaves notas de vainilla y miel si ha tenido contacto con madera. En boca se presenta con una textura untuosa y envolvente. Es un vino de cuerpo medio a pleno, con una acidez equilibrada que aporta frescura sin perder su carácter sedoso. Su final es largo y elegante, dejando recuerdos de frutas maduras y especias dulces. Su complejidad lo hace perfecto para maridajes de gran nivel: pescados grasos (como salmón rosado o bacalao), platos de la cocina tailandesa o hindú (con curry suave), risottos de mariscos y carnes blancas con salsas de crema. Representa la identidad sofisticada y creativa de la línea Nicasia, ofreciendo un blanco con "alma de tinto" por su estructura y volumen en paladar.